Que Geely ha llegado a España arrasando con todo un hecho. Así lo indican, por ejemplo, las ventas de su SUV híbrido enchufable con 1.000 km de autonomía desde 25.125 euros -lo hemos probado- que ya se colado, con BYD y Toyota, entre los SUV PHEV más vendidos en nuestro país.
Y es que BYD y Geely se han consolidado como las marcas chinas más importantes, con guerra de ventas en su país de origen incluida. Y el último lanzamiento de Geely, el EV2, un urbano eléctrico de 4,13 m que ofrece hasta -497 km de autonomía en uso urbano, 345 km en recorridos mixtos-, no hace más que reafirmar su particular batalla. No en vano, y con un precio desde solo 13.090 € -con todas las ayudas incluidas- desde Geely no dudan en citar al BYD Dolphin Surf -lee nuestra prueba- como uno de sus principales rivales.

El Geely E2, el rival que pone en peligro al BYD Dolphin Surf
Y es una merca cuestión de cifras. Dejando a un lado su precio desde 13.090 euros, el Geely EV2 compite directamente con el BYD Dolphin Surf. Si el nuevo urbano de los dueños de Volvo mide 4,13 metros de largo y ofrece de distancia entre ejes, el urbano de BYD, -su modelo más vendido en España tras su SUV PHEV BYD Seal U- es algo más pequeño, pero alcanza los 3,99 metros de largo y 2,5 m de batalla.
EL BYD es el urbano eléctrico más vendido en España y tercer EV con mayores ventas en lo que va de año, sólo tras los Tesla Model 3 e Y. Lo es, en gran parte gracias a una cabal gama con dos motores y dos baterías, uno de 65 kW / 88 CV y disponible con hasta 507 km de autonomía en uso urbano (322 km en recorridos mixtos) y otro propulsor de 115 kW /156 CV que alcanza los 310 km de autonomía en uso mixto y 460 en recorridos urbanos.
Y el Geely EV -que fue el eléctrico más vendido en China en 2025- presenta en España una gama parecida. Por un lado, la versión base -esa que se queda en 13.090 euros con todas las ayudas- llega con un motor de 60 kW / 80 CV y asociado a una batería de 35 kWh que le proporciona 252 km de autonomía en recorridos mixtos y hasta 368 km en uso urbano. Y su versión más potente… pero asimismo muy cabal, otro bloque con 80 kW /115 CV de potencia. ¿Su autonomía? 345 km en recorridos mixtos y hasta los citados 497 km en uso urbano; el recorrido habitual de vehículos como este Geely.
Hay que señalar que ambas baterías, de tipo LFP, ofrecen una capacidad de recarga rápida de 60 y 80 kW, lo que supone recargar del 30 al 80 % cualquiera de ellas en 25 minutos. Algo más decepcionante es la capacidad de carga en corriente alterna y doméstica, donde este Geely E2 sólo alcanza 6,6 kW. Traducido en tiempo, la batería de menor capacidad de carga del 25 al 100 % en 5,3 horas y la más grande, en 7,1 horas.

En cuanto a prestaciones, el Geely E2 en cualquiera de sus dos mecánicas, sigue siendo muy cabal, puesto que ambas alcanzan una velocidad máxima de 130 km/h y aceleran de 0 a 100 km/h, respectivamente, en 14,2 y 11,5 segundos.
Las similitudes continúan… pero en lo que se distingue este nuevo Geely E2 del BYD en en su diseño. Si el BYD destaca por sus rasgos rectilíneos, el Geely lo hace por sus formas suaves, que también se mantienen en el interior
El mayor rival del BYD Dolphin, amplio para cuatro y con buen(os) maletero(s)
Como indicábamos, el habitáculo del Geely E2 -tengamos en mente que sólo cuesta desde 13.090 euros con todas las ayudas y por supuesto financiado- destaca por sus líneas suaves y buena ergonomía, aunque peca -como casi todos los coches chinos- de una casi total ausencia de botones físicos.

Construido en su totalidad con plásticos duros aunque texturizados -y de mejor calidad que los de modelos asequibles de marcas generalistas- en combinación con revestimientos de cuero sintéticos y revestimientos imitación aluminio, el interior de este Geely E2 es vistoso y resulta sólido gracias a sus buenos ajustes.
Cuenta con una pantalla de 8,8” a modo de cuadro de instrumentos digital y otra pantalla central de 14,6” desde la que se gestionan casi todas las funciones del coche, incluida la selección de modos de conducción -Eco, Comfort, Sport y Nieve- o la gestión de energía -encontrar el consumo medio, que no aparece en el cuadro de instrumentos, resulta algo farrogoso-.
Buen contraste y visibilidad la de esta pantalla, pero como siempre indicamos, gestionar los menús supone una merma en la seguridad dado el tiempo que el conductor mantiene la vista apartada de la carretera. Y dicho esto, también hemos de señalar que, por ejemplo, la gestión de modos de conducción se puede añadir a los accesos rápidos de la misma.

En cuanto a espacio y comodidad, las plazas delanteras pueden albergar a dos personas de hasta 1,90 m -aunque ojo, el pasajero, cuyo asiento no se regula en altura incluso en la versión tope de gama MAX+- irá con la cabeza pegada al techo si mide tanto. La anchura es correcta y la consola central, volada, incluye en su parte baja una toma de USB A y otra de USB C, además de hueco para dejar objetos.
En su parte superior encontramos -en la versión con acabado superior- un cargador inalámbrico para el móvil y, más abajo, un hueco para llaves o pequeños objetos y dos reposavasos. Por último, existe un pequeño hueco bajo el reposabrazos, sin refrigerar y sin tomas USB, cuya tapa no se desliza longitudinalmente.
Las plazas traseras pecan del un fallo común en los eléctricos, la distancia entre el asiento y el piso -totalmente plano- hacen que la altura disponible mejore… y en este coche cabrán cómodamente personas de hasta 1,85 m -si uno se sienta muy erguido, con 1,88 m ya se roza la cabeza contra la parte más retrasada del techo, que presenta una pequeña caída-. Por el contrario, esta altura del asiento hace que un pasajero alto vea como sus rodillas quedan más dobladas de lo habitual. Los asientos son firmes y cómodos -y en nuestra unidad de pruebas los asientos delanteros contaban en su respaldo con prácticas bolsas para objetos- pero la plaza central resulta estrecha y queda para un niño.

Eso sí, la consola central, al menos en el acabado MAX+ contaba con dos salidas orientables de aire, una salida de USB tipo A y con un pequeño hueco para, por ejemplo, dejar el móvil mientras carga.
Y llegamos al maletero. Que son dos, un vano principal en la zona trasera de 375 L y un práctico frunk de otros 70 L bajó el capó delantero perfecto para transportar los cables y algún otro objeto o ropa.
El maletero principal de 375 L, ampliables a 1.320 L si se abaten los asientos traseros ofrece una buena altura de carga y formas regulares, con sendos huecos laterales tras los pasos de rueda. Es amplio y capaz pero echamos en falta algo de practicidad.

Nos explicamos. De entrada, cuenta con dos ganchos laterales para colgar la carga, pero echamos en falta un punto de luz, redes para aprovechar esos huecos laterales y, lo más grave, argollas para anclar la carga. También se echa de menos un piso con doble fondo, ya que la distancia desde el umbral de carga hasta el piso supera los 15 cm de altura y supone que, de cargar fardos pesados, habrá que ‘dejarlos caer’.
Hasta 497 km de autonomía y tres acabados: PRO, PRO+ MAX+
Tal y como señalábamos líneas arriba, el Geely E2 llega a España con dos variantes mecánicas, la de motor de 80 CV y hasta 368 km de autonomía en uso urbano; y la de 115 CV y hasta 497 km de rango en ciudad.
Sobre estas dos mecánicas, Geely ha construido una gama compuesta por tres acabados en España. El primero, el PRO, es aquel asignado a la variante menos potente, pero ya incluye de serie elementos como las citadas pantallas de 8,8 y 14,6”, climatizador automático, conectividad inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay, acceso y arranque sin llave y asientos delanteros con ajustes eléctricos.
El segundo, el PRO+ ofrece el mismo equipamiento que el PRO, pero es la denominación elegida para esta terminación… con el motor más potente y la mayor autonomía.
Por último, el tercero, el MAX+, añade a los PRO/PRO+ elementos como el portón trasero con cierre eléctrico, sensor de lluvia, volante y asientos delanteros calefactados, iluminación ambiental de hasta 256 colores, cargador inalámbrico para tu móvil, cámara de 540º, llantas de aleación de 16” o la posibilidad de elegir el interior en un tono blanco.

En marcha, un coche cómodo y sencillo
Híbridosyeléctricos tuvo la oportunidad de probar un Geely EV2 MAX+ , con 497 km de autonomía urbana, 345 km en recorrido mixto- por los alrededores de Madrid. Y en marcha, este rival del BYD Dolphin Surf deja una grata impresión.
Se trata de un coche aplomado, a priori bien bastante bien insonorizado -aunque tuvimos muy poca oportunidad de salir a vías rápidas con él- y con un enfoque buscando el confort de sus pasajeros. A ese respecto ofrece una suspensión buscando el confort y una amortiguación algo más firme, para controlar los movimientos de la carrocería; algo que sí logra.
De entrada, y siempre teniendo en cuenta que su orientación cómoda, también resulta un coche ágil. A eso ayuda un reparto de pesos del 50 / 50 en cada eje y su tracción trasera. Así como un peso contenido que, en báscula, se queda en 1.290 kg para la versión PRO y en 1.365 kg para las más potentes.

Quizá lo que menos nos haya gustado de este coche es su dirección. De tacto más bien pesado y con una resistencia al giro configurable en tres niveles a través de la pantalla central, muestra una holgura notable al iniciar los giros. Algo que, al menos, se disimula en su modo Sport, el que nos parece más adecuado en carretera.
Lo que también es configurable, por supuesto, es la entrega de potencia. Si en el modo de conducción Eco esta es… más bien escasa (quedando relegado a un uso urbano o a vías de circunvalación si circulas muy tranquilo, la escalada de potencia es progresiva en los modos Normal y, más aún en el modo Sport; pudiendo cambiar estos si queremos una conducción más o menos dinámica. Aunque recordemos, este coche tan sólo ofrece 115 CV, potencia suficiente para viajar pero alejada de las cifras de otros eléctricos.
Un último apartado configurable en la pantalla central la frenada… en dos aspectos. Por un lado se puede modular la respuesta del freno en dos programas: Confort y Sport. Nos ha gustado en ambos, ya que el denominador común es una respuesta pronta a la hora de pisar el pedal, sin recorridos inactivos y con una mordiente bastante suave y progresiva. Esta última se potencia en el modo Sport, que resulta algo más incisivo y quizá ofrezca más seguridad al conductor al salir a carretera.

Por otro lado, también es regulable la frenada regenerativa, que se puede programar en cuatro modos: Automático, Bajo, Media y Alto. En todos ellos, no existe una detención del vehículo como tal que moleste a los pasajeros sino una mayor o menor resistencia al avance bastante agradable. El modo Automático resulta muy poco intrusivo y es apto para cualquier conductor. Mientras que, en los modos Bajo, Media y Alto, la resistencia se va incrementando desde una prácticamente nula en el primero hasta otra notable pero nunca exagerada en el modo Alto.
En cuanto a su incidencia de estos modos en el consumo general del vehículo, se notan. De entrada, hay que señalar que este Geely E2 homologa un gasto de 15,5 kWh/100 km para la versión de hasta 497 km de autonomía y, curiosamente, de 15,9 kWh/100 km para la menos potente -ambas equipan de serie neumáticos en medida 205/60/R16, que resultan excesivos para el acabado PRO de 80 CV-.
Y durante nuestra prueba, aunque siempre por los alrededores de Madrid y con velocidades que nunca sobrepasaron los 100 km/h, ese consumo se redujo notablemente, hasta una media de 12,1 kWh/100 km.
Eso sí, hemos de señalar que, a diferencia de otras pruebas, en las que buscamos una conducción lo más normal posible; en esta recurrimos aproximadamente durante la mitad del recorrido -que se correspondía sobre todo a conducción urbana- al modo Alto de frenada regenerativa. De cualquier forma, nos atrevemos a asegurar que, circulando tranquilo -algo a lo que, dada su puesta a punto y potencia, induce este coche- y sin exprimir los modos de frenada regenerativa, es perfectamente factible lograr los consumos homologados.

Su precio, ¿realmente cuesta sólo 13.090 euros?
La respuesta es sí, pero con importantes matices. Ese precio desde 13.090 euros es, por supuesto, para la versión de 80 CV y acabado base -que ojo, nos parece más que suficiente para un uso urbano y periurbano-, y además se logra con todas las ayudas del Plan Auto+, descuentos comerciales y descuentos por financiación de Geely. Un precio que se queda en 13.990 euros pero al que, además, hay que restar los 900 euros del CAES que, eso sí gestiona el concesionario; no Geely directamente.
Ese precio, además, es una oferta de lanzamiento que se mantiene sólo hasta final del mes de septiembre. Pero ojo, porque las buenas condiciones y descuentos no se quedan sólo para la versión más básica de este rival del BYD Dolphin Surf.
Y dado que la versión con hasta 497 km de autonomía y más potencia se queda desde unos asumibles 15.585 euros; dada su capacidad para salir a carretera con mayor seguridad y autonomía; creemos que es la más rentable de la gama.
Precio con ayudas, descuentos y CAES de la gama Geely E2
Geely E2 80 CV PRO: 13.090 euros.
Geely E2 115 CV PRO+: 15.585 euros.
Geely E2 115 CV MAX+: 17.585 euros.

