Tesla cancela un contrato de 2.600.000.000 € (2.600 millones) y admite que su batería "estrella" ha fracasado

El principal proveedor de cátodos con alto contenido en Níquel reduce en un 99% el valor del contrato que le une a la empresa de Elon Musk y demuestra el mal rumbo del Cybertruck.

Las celdas 4680 estaban llamadas a revolucionar la industria, pero no parece que sea así.
Las celdas 4680 estaban llamadas a revolucionar la industria, pero no parece que sea así.
30/12/2025 12:00
Actualizado a 30/12/2025 18:07

La revolución que Tesla prometió con sus baterías 4680, pieza clave de su estrategia de electrificación, se enfrenta ahora a problema significativo. Uno de los socios principales en la cadena de suministro, la surcoreana L&F Co., ha anunciado que ha reducido el valor de un contrato de suministro originalmente valorado en, según Reuters, aproximadamente 2,9 millones de dólares (2,6 millones de euros) a apenas unos 7.000 dólares, lo que supone una rebaja de más del 99 % del acuerdo inicial.

Este movimiento, confirmado por documentos regulatorios publicados en diciembre de 2025, pone de manifiesto los problemas que Tesla arrastra desde hace años para consolidar la producción de sus celdas 4680, una tecnología que la propia empresa presentó con grandes expectativas como un elemento revolucionario para abaratar costes y mejorar el rendimiento de los vehículos eléctricos.

Celda 4680 Tesla
Celda 4680 de Tesla.

La apuesta de Tesla por las 4680

Las baterías 4680, denominadas así por sus dimensiones (46 mm de diámetro y 80 mm de longitud), fueron presentadas en 2020 con un planteamiento ambicioso: reducir el coste por kilovatio hora hasta niveles que permitirían a Tesla fabricar coches eléctricos accesibles para el gran público, con mayor densidad energética y mayor eficiencia térmica que los formatos precedentes.

Tesla diseñó una producción interna de estas celdas en sus Gigafactorías de Austin (Texas) y Berlín, y selló acuerdos con múltiples proveedores para asegurar materiales críticos como el cátodo de alto contenido de níquel, necesario para la química de estas baterías. L&F Co. figuraba entre los más importantes de esos proveedores, con un contrato firmado en 2023 destinado a suministrar material para las celdas 4680 desde enero de 2024 hasta diciembre de 2025.

La reducción del contrato hasta un valor simbólico, del orden de 7.000 dólares frente a los 2.9 millones previstos originalmente, refleja una caída abrupta de la demanda del material específico para 4680 por parte de Tesla. En su comunicación, L&F atribuyó la rebaja a un “cambio en la cantidad de suministro”, sin detallar más motivos, pero múltiples analistas y fuentes sectoriales sugieren que esta decisión se debe a que la producción de celdas 4680 no ha alcanzado nunca la escala esperada o ha sido parcialmente descontinuada.

El hecho de que Tesla haya cancelado o minimizado las órdenes de este material implica que el fabricante estadounidense probablemente no está avanzando en la producción prevista de celdas 4680 al ritmo inicial, lo que pone en cuestión parte de su hoja de ruta tecnológica y la viabilidad de proyectos basados en estas baterías.

El vehículo que más ha apostado por las 4680 es la Tesla Cybertruck, un pickup eléctrico destinado a altos volúmenes de producción y destacado por su diseño y capacidades. Sin embargo, informes recientes han apuntado a una demanda más débil de lo esperado y a acumulación de inventario en concesionarios, lo que ha llevado a ofertas comerciales y promoción de financiación a cero por ciento en algunos mercados, según medios especializados.

La correlación entre la relativamente baja demanda del Cybertruck y la contracción del contrato de suministro de materiales para 4680 refuerza la percepción de que la estrategia centrada en estas baterías puede estar debilitándose. Si Tesla reduce la producción de 4680 o la destina solo a un número limitado de unidades, proveedores como L&F quedan con exceso de capacidad y sin el volumen de negocio que justificaba acuerdos multimillonarios.

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Producción de celdas 4680.

La dificultad para consolidar las 4680 a gran escala se suma a otros factores que han complicado su adopción: por un lado, la complejidad del proceso de fabricación (incluyendo técnicas como los electrodos secos) ha retrasado y encarecido la producción en masa. Por otro, la competencia en el mercado global de vehículos eléctricos no ha esperado, con fabricantes como BYD, CATL o Samsung SDI avanzando en formatos alternativos de celdas que ofrecen soluciones competitivas en costo, densidad energética y facilidad de producción.

La noticia ha provocado incertidumbre entre inversores y socios de la industria de vehículos eléctricos, ya que un contrato de este tamaño reducido de forma tan drástica sugiere riesgos de continuidad en proyectos de alto coste e innovación. Tesla, por su parte, no ha emitido comentarios detallados sobre esta rebaja del contrato, aunque en otras ocasiones ha señalado que sigue investigando y desarrollando nuevas químicas y tecnologías de baterías, incluidos proyectos que podrían complementar o reemplazar las 4680 según las circunstancias de producción y demanda.