Que Tesla es una bestia de la fabricación es algo que ya no debería sorprender a nadie, pero las cifras que acaban de salir de Giga Shanghái son para frotarse los ojos. La marca de Austin acaba de celebrar la salida de su vehículo número 9.000.000 a nivel global. Y como no podía ser de otra forma, el protagonista ha sido un Model Y blanco, el auténtico "rey Midas" de la compañía.
Lo que más asusta no es el número redondo, sino la velocidad. Han tardado solo 207 días (menos de siete meses) en fabricar su último millón de coches. Para que te hagas una idea: Tesla tardó 12 años en fabricar su primer millón; ahora lo hace en lo que tardas en renovar el seguro del coche. Es una auténtica apisonadora industrial que ha convertido a la planta de China en el epicentro del mundo eléctrico.

Shanghái: el pulmón que mantiene viva a Tesla
Si hoy Tesla celebra este hito, se lo debe casi por completo a su equipo en China. La Gigafactoría de Shanghái ya es responsable de casi la mitad de todos los Tesla que circulan por el planeta. Con una tasa de localización de componentes superior al 95% y una capacidad de sacar un coche de la línea cada pocos segundos, la eficiencia china es lo único que mantiene el barco a flote mientras las fábricas de Berlín y Texas siguen buscando su ritmo.
Pero ojo, porque no todo es champán y confeti. Mientras China ya fabrica más coches que Japón, Tesla se enfrenta a un problema que ni siquiera Elon Musk puede ocultar con tuits: la falta de novedades reales. El coche número 9 millones es un Model Y, una perfecta compra eléctrica en cualquiera de sus versiones que lleva años siendo el único pilar real de ventas. El Model Y y el Model 3 acaparan más del 90% de las ventas de Tesla en todo el mundo.

¿Dónde está el coche de los 25.000 euros?
Es inevitable sentir un sabor agridulce. Celebramos los 9 millones, sí, pero lo hacemos con una Tesla que ha cancelado planes de suministros clave, como el colapso de la cadena de las celdas 4680. Musk nos prometió en 2020 que para estas fechas estaríamos inundando las calles con un eléctrico asequible, y la realidad es que seguimos dependiendo de que Shanghái siga apretando las tuercas al Model 3 y al Model Y para maquillar los resultados.
La competencia no espera. Mientras Tesla celebra su unidad 9 millones, marcas como BYD ya le pisan los talones en volumen total y ofrecen una gama mucho más joven y variada. Tesla ha ganado la batalla de la escala, pero está por ver si ganará la batalla de la supervivencia frente a una China que ya no necesita a Tesla para saber cómo se fabrica un buen eléctrico.