Volkswagen se ha visto obligado a tomar una decisión histórica y a atravesar una línea roja. Casi casi la última que le quedaba, pero es que su situación es excepcional. No hace muchos meses que el Grupo se vio obligado a anunciar 100.000 despidos, a la par que la competencia de los coches ‘made in China’ ha hecho descender sus ventas en Europa.
Su gran esperanza pasa por su nueva generación de coches eléctricos de precio reducido, ya sea el nuevo Volkswagen ID.Cross por sólo 20.500 € o el nuevo ID. Polo. Y en ese enfoque tiene cabida hoy día una medida que negaron durante años. Ya que desde hace décadas, cuando Volkswagen comenzó a hacer modelos ‘made in China’, siempre ha señalado que se trataba de una línea de productos diferente a la de sus modelos europeos y que estos no llegarían a Europa.

Importar a Europa coches hechos en China: la línea roja de Volkswagen
Pues bien, eso acaba de cambiar de forma oficial. Y lo ha indicado nada menos que su CEO, Thomas Schäfer, quien ha confirmado en una entrevista al medio británico Autocar realizada en el Salón de París una medida que el grupo alemán señaló como imposible hace años, pero que el CEO del propio Grupo Volkswagen, Oliver Blume, estaba dejando entrever desde hace meses: importará algunos coches hechos en China a Europa.
La marca alemana siempre había defendido que sus coches fabricados en el gigante asiático eran vehículos desarrollados “en China para China”, y así es, ya que están basados en arquitecturas eléctricas de última tecnología y 800V, además de contar con un diseño adaptado especialmente al gusto chino.
Pero… los costes mandan. Y fabricar coches eléctricos punteros en China sale mucho más barato que fabricar otros similares en Europa.
Y el CEO de Volkswagen lo admite a de soslayo en esta entrevista, al afirmar que “lo más importante de nuestra fortaleza en China es que hemos realizado un esfuerzo para reducir los costes del vehículo, tanto de materiales como de ingeniería, durante los últimos dos años”, lo que ha llevado a la empresa a desarrollar “vehículos que son totalmente competitivos en precio en el mercado chino”.

Schäfer señala asimismo lo más impotante, que “todavía no hemos aprovechado al máximo esta tecnología para la exportación”.
“Podríamos importar a Europa algunos coches concretos”
El CEO de Volkswagen señala que “ahora estamos empezando a exportar [estos coches] a países que tienen un acceso más fácil desde China que Europa, como Australia y Oriente Medio”. Pero la línea roja de importar coches ‘de China’ a Europa se va a cruzar muy pronto, según sus propias palabras.

“De cara al futuro, nos estamos preparando para importar uno o más vehículos de China” explicó Schäfer a Autocar. “Existen algunos coches interesantes que no tenemos en cuenta para Europa porque son demasiado grandes, como el ID. ERA 9X [un SUV de 5,2 m de largo], pero sí podríamos importar algunos modelos concretos para ver cómo funcionan” explicó. Aunque también aclaro que, con ellos, “no se trataría de sustituir ninguno de los vehículos actuales [a la venta en Europa].
Sin citar declaraciones de Schäfer directamente, Autocar señala en su artículo dos posibles candidatos para ser los primeros en cruzar la línea roja de Volkswagen: el Volkswagen ID. UNYX 9x, un futurista ‘Passat eléctrico’ de 5,08 m de largo y con 730 km de autonomía; y el SUV ID. Aura T6, de 4,8 metros y hasta 660 km de autonomía

