En 2025, decir que dentro de la automoción todo es SUV quizá sea un poco osado, pero no va desencaminado del todo. La inmensa mayoría de nuevos lanzamientos son todocaminos, las marcas han abandonado otras siluetas para centrarse más en ellos y, en términos de ventas, son los dominadores, especialmente en mercados como el España. Es precisamente por eso que la presentación del Citroën ELO ha sido toda una sorpresa.
El prototipo es un monovolumen que apuesta por los valores tradicionales de los mismos: mucho espacio en una plataforma muy compacta, una modularidad interior enorme, soluciones prácticas en cada rincón, etc. El concept parece una vuelta de la marca del doble chevrón a sus raíces, pero va más allá de eso, es una declaración de intenciones hacia la industria.

Encontrar soluciones alternativas a los SUV
Xavier Chardon, CEO de Citroën, habló con los medios durante el evento de presentación del prototipo, y declaró a Auto Express: “Es hora de probar una alternativa al SUV. Creemos que cuando un segmento se vuelve mayoritario, como es el caso de los SUV, que representan más del 50 % del mercado, es hora de que surjan nuevas tendencias”.
Recalca que “cada vez que hay una nueva tendencia que se vuelve tan grande, hay espacio para nuevas tendencias”. La marca francesa está explorando alternativas ante la saturación de todocaminos que hay en el mercado, algo que puede hacer que la moda cambie o que, si no, al menos si sea posible abrir (o reabrir) nuevos nichos. Los monovolúmenes están muy lejos de su mejor momento, pero en los últimos años hay fabricantes que han vuelto a apostar por el formato: Hyundai con el Staria, Kia con el PV5 o Lexus con el LM.
La clave es si el mercado acogería bien un vehículo de estas características, por lo que Chardon enfatiza que el objetivo principal del concept es que “queremos entender si la gente está preparada para esto”. Es un globo sonda que busca ver la recepción que causa un concepto que, si bien era común hace unos años, últimamente se ha visto condenado al ostracismo.

El CEO ve una oportunidad de negocio: “Los SUV tuvieron mucho éxito y la gente los vio como una opción para un estilo de vida más activo. Creo que estamos reinventando el monovolumen, o creando el monovolumen 2.0; ofrecemos algo que la gente no puede encontrar en sus SUV, especialmente considerando la modularidad y la flexibilidad de los monovolúmenes”.
Lo que un Citroën debe ser
En la misma presentación del ELO, Chardon dejó claro que es un vehículo importante para ellos, señalando que “transmite nuestra visión de lo que Citroën debería ser” y recalcando que “cumple todos los requisitos de lo que ha sido el ADN de la marca durante más de 100 años y lo que quiero fomentar en los próximos años: creativo, audaz, accesible, responsable, ingenioso y comprometido con el bienestar”.
Reconoció algo que, de manera más o menos generalizada, era el sentir de toda la industria: “Todos creían que los monovolúmenes estarían muertos por la llegada de los SUV”. Mirando las cifras de ventas y cómo las marcas han abandonado este formato, podría decirse que así era. Sin embargo, considera que “están cambiando hábitos y presentando nuevos competidores”, por lo que se abre la oportunidad de explorar nuevos caminos, aunque algunos de ellos sean algunos que ya se han andado.
