160.000.000 km de datos al día: la tecnología clave de BYD se actualiza

El primer fabricante de China ha renovado su tecnología de ADAS God´s Eye -Ojo de Dios-, en la que invertirá más de 12.000 millones de euros.

La tecnología de asistencia a la conducción de BYD se denomina 'God´s Eye' y una enorme apuesta de futuro para el primer fabricante chino.
La tecnología de asistencia a la conducción de BYD se denomina 'God´s Eye' y una enorme apuesta de futuro para el primer fabricante chino.
29/01/2026 11:35
Actualizado a 29/01/2026 11:35

Parte del éxito de BYD, y de lo que siempre presumen, es que son una empresa de ingenieros, en la que trabajan más de 10.000, una cifra que sigue subiendo. Pues bien, 5.000 de ellos ya trabajan en una tecnología clave para el futuro de la empresa que, además, acaba de actualizarse.

Hablamos del 'God´s Eye' -que se traduce al castellano como ‘Ojo de Dios’- y que no es otra cosa que la tecnología de asistencia a la conducción de BYD. Pero para hacernos una idea de la importancia de esta tecnología, sólo hay que señalar que recoge datos de más de 160.000.000 de km cada día, los que recorren los más de 2,3 millones de coches que ya cuentan con ella. Por eso, acaba de actualizase y, además, BYD invertirá en ella más de 12.000 millones de euros en los próximos años.

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Instalada en 2,3 millones de BYD, recoge datos de los 160 millones de km recorridos al día.

En qué consiste esta tecnología clave de BYD

Presentada ya en 2024, fue a comienzos de 2025 cuando Wang Chuanfu, el presidente y CEO de BYD, anunció que todos los coches de BYD fabricados a partir de ese momento contarían con esta tecnología clave, el ‘Ojo de Dios’. Y esa promesa es la que ha hecho que, a finales del año pasado, esta tecnología ya estuviera instalada en los citados más de 2,3 millones de vehículos de BYD, incluso en los más baratos, como el BYD Dolphin Surf -lee nuestra prueba-.

Y es que BYD divide esta tecnología clave, basada en un hardware que combina cámaras digitales y radares LiDAR, además de otros de proximidad; en tres niveles que proporcionan diferentes niveles de integración de sensores y distintas capacidades de conducción asistida.

Así, el primer nivel del Ojo de Dios, denominado 'God´s Eye' C, es el que se instala en los coches de la marca BYD; mientras que el segundo nivel, el 'God´s Eye' B, es aquel con el que cuentan los BYD de alta gama y los modelos la marca premium de BYD: Denza, que llegará a España este año y de la que ya hemos probado el Denza Z9 GT.

Por último, el 'God´s Eye' A es el máximo nivel de esta tecnología clave para el futuro de la marca, y se instala en los coches de la marca de lujo del grupo BYD: Yangwang que, por ejemplo, ya ofrece un ‘Mercedes’ de 1.341 CV y 1.006 km de autonomía.

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Esta tecnología ofrece ahora una mejor respuesta en esquivas y frenadas automáticas.

La actualización de esta tecnología clave

BYD acaba de presentar en China la última generación de esta tecnología, denominada 'God´s Eye 5.0' y que, como ya hemos señalado, es capaz de recoger, cada día, datos de más de 160 millones de km que recorren los coches que la incorporan.

BYD ha aprovechado esa circunstancia para mejorar el software de su tecnología de asistencia a la conducción -aunque en un futuro buscan que se convierta en una de conducción autónoma como la de Tesla-. De esta forma, el nuevo 'Ojo de Dios' aprovecha ahora modelos de inteligencia artificial y las funciones de aprendizaje mediante refuerzo para mejorar su rendimiento y aplicar la lógica en la toma de decisiones en función de las circunstancias que se encuentre en la vida real.

Una actualización de su funcionamiento que se ha traducido, según BYD, en importantes mejoras en el cambio de dirección automática en caso de emergencia y, también, en la frenada automática de emergencia. Unas funciones que se aplican, especialmente, en caso de que un coche de BYD se encuentre un vehículo detenido en la vía, o que un peatón o un niño invadan la calzada; y que ven mejorada su capacidad incluso en entornos de baja visibilidad como túneles o circulación nocturna.