El 'God´s Eye', de entrada, puede parecer el nombre de un arma maquiavélica digna de una película de James Bond, una en que el villano ponía a trabajar a centenares de ingenieros además de realizar inversiones multimillonarias. Pues bien, en la realidad, no hay villano. Y es BYD -que se acaba de convertir en el primer fabricante mundial de coches eléctricos- la que tiene desde hace años esa tecnología, en la que ya tiene trabajando a 5.000 ingenieros y realizará una inversión de 12.196.613.000 euros; o lo que es lo mismo, 14,3 billones de dólares.
El 'God´s Eye' -que se traduce como ‘el Ojo de Dios’ en castellano- no es otro que el programa de asistencia a la conducción de BYD, presentado en 2024 y que quiere que se convierta, pronto, en un sistema de conducción autónoma como el de Tesla; al que Nvidia, la mayor empresa del mundo, ha alabado recientemente.

Una tecnología ‘a prueba de fallos’, con una inversión millonaria
Lo mejor es que BYD ha generalizado este sistema de ayuda a la conducción en todos sus coches. Aunque como es de esperar, sus coches más baratos, como el BYD Dolphin Surf -lee nuestra prueba- incluyen una versión menos completa que la que, por ejemplo, incluye el Denza Z9 GT, que también hemos probado.
De esta forma, si el pasado noviembre este sistema ya lo equipaban más de 2 millones de coches de BYD; a finales de 2025 esta cifra alcanzaba los 2,5 millones de vehículos.
Una expansión decisiva de cara a mejorar esta tecnología que BYD considera clave para el futuro y que, ahora, y cada día, genera más 150 millones de kilómetros de datos de conducción asistida, lo que permite una continua mejora de sus algoritmos sin requerir mejoras drásticas de hardware.
Un hardware que varía en función de cada tramo de precio de los vehículos del Grupo BYD, pero que siempre como clave del sistema cámaras digitales y radares de LiDAR, que trabajan conjuntamente no sólo para ayudar al conductor, sino también para prevenir posibles accidentes.

Es más, es tanta la confianza del primer fabricante del mundo de coches eléctricos en esta tecnología clave para el futuro -BYD cree que los coches pasarán de ser “medios de transporte” a “compañeros de vida”- que, con el lanzamiento de la cuarta generación del sistema de aparcamiento asistido e integrado en el 'God´s Eye', llevado a cabo en China el pasado verano, BYD quiso que esta tecnología fuera ‘a prueba de fallos’, algo que logró declarándose responsable de cualquier fallo del sistema de aparcamiento y de cualquier daño que pudiera ocasionar su uso.
Ahora, BYD acaba de anunciar que contratará hasta a 5.000 ingenieros, además de realizar una inversión de casi 12.200 millones de euros para desarrollar aún más su ‘God´s Eye’ de cara al futuro.
Algo básico para su continuidad como primer fabricante en China, donde durante el primer semestre del año, hasta el 62,58% de los turismos y 4x4 vendidos en ese mercado contaban con tecnología y sistemas avanzados de ayuda a la conducción.

