A veces, la realidad es un martillo que golpea con fuerza los planes mejor trazados en un despacho. Mary Barra, que hace apenas unos años prometía un futuro 100% eléctrico para General Motors (GM), ha aprovechado un encuentro con la prensa en Detroit para lanzar un mensaje de pragmatismo: el coche eléctrico es el destino final, pero el camino se ha vuelto mucho más tortuoso de lo esperado.
El mercado estadounidense ha sufrido un frenazo en seco tras la eliminación del crédito fiscal de 7.500 dólares por parte de la administración Trump. Esto ha obligado a GM a realizar un ajuste contable de 6.000 millones de dólares, cancelando proyectos que ya no son rentables y devolviendo al primer plano una tecnología que habían dado por muerta: el híbrido enchufable (PHEV). La gasolina sigue siendo lo que da de comer a día de hoy.

Los híbridos no son el plan A, pero son obligatorios
La postura de Barra es curiosa. Por un lado, insiste en que los eléctricos son productos superiores por conducción y tecnología. Pero, por otro, reconoce que "llevará más tiempo sin los incentivos". Por eso, General Motors lanzará sus nuevos PHEV en 2027, coincidiendo con la entrada en vigor de normativas de emisiones más estrictas.
No es que en GM se hayan enamorado de repente de los motores de combustión, es que necesitan cumplir con la ley y, sobre todo, dar respuesta a un cliente que aún tiene pánico a quedarse sin batería. "Estamos desplegando tecnología que ya tenemos en China", ha admitido la directiva. El Chevrolet Equinox PHEV tendría muy fácil empezar a venderse en Estados Unidos, aunque la directiva ha decidido no hacerlo. ¿Por qué?

Durante la ya mencionada rueda de prensa, Mary Barra ha sido muy sincera con respecto a los híbridos enchufables. "Lo que también sabemos hoy en día con los híbridos enchufables es que la mayoría de la gente no los enchufa", dijo. "Por eso intentamos ser muy cuidadosos con lo que hacemos desde la perspectiva de los híbridos y los híbridos enchufables".
Dónde Barra ha sacado los dientes es al hablar de la competencia. Mientras otras marcas están abandonando sus planes eléctricos de forma radical, como por ejemplo Ford, la jefa de GM prefiere la cautela: "Me sorprende que algunos se estén alejando tan rápido, porque no sabemos qué pasará en 2029 o 2032". Los PHEV llegarán a las marcas de GM en 2027, aunque su propia directora ya ha confesado que los eléctricos son el “juego final”. Cambiar la tendencia es ya casi imposible.