Un conflicto armado nunca trae buenas noticias. Y la guerra en Irán no iba a ser menos. Así, junto a noticias curiosas como la del BYD que sobrevivió a un misil lanzado desde Irán, se suman otra como el alza del combustible, frente al cual en España ya han propuesto un plan para bajar su precio.
Ahora, llega otra… que indica el enorme riesgo de caída de ventas al que se enfrentan marcas chinas como MG o OMODA y JAECOO debido a esta guerra en Irán. Y no sólo estas marcas, sino otros fabricantes tan grandes como Hyundai o la mismísima Toyota.

MG, OMODA y hasta Toyota, afectadas por el cierre del Estrecho de Ormuz
La amenaza sobre las ventas de marcas chinas como SAIC -la matriz de MG-, el Grupo Chery -la matriz de OMODA y JAECOO- o Changan, el socio de Mazda que llegará a España ha sido revelada por un estudio de la consultora financiera Bernstein.
Según esta consultora, el daño a las ventas de estas marcas llegaría por el cierre de facto del Estrecho de Ormuz, por donde pasa la quinta parte del suministro mundial de petróleo; pero también por el que navegan barcos que envían miles vehículos a Oriente Medio provenientes de China -toda vez que los fabricantes occidentales abandonaron este mercado hace años- y también desde Japón o Corea.
Hoy día, las exportaciones a Oriente Medio suponen el 17 % de las ventas en el extranjero de las marcas chinas, según Bernstein; y en 2025 fabricantes como MG, el dueño de OMODA y JAECOO; Changan, Geely -que llegará a España en apenas unas semanas- o BYD enviaron cerca de 500.000 vehículos a la región.
Sobre todo a Irán, no en vano este país es el mercado automovilístico más grande de la zona con más de tres millones de coches vendidos cada año. Un mercado en el que Chery, MG / SAIC y JAC y Great Wall Motor -que acaba de sufrir un tremendo escándalo- son las marcas chinas de mayor importancia.

De ahí que el cierre del Estrecho de Ormuz y el ataque de Israel y EE.UU. sobre Irán suponga una debacle en las ventas de estas marcas dentro del país persa. Pero no es la única forma en la que sus ventas se verán amenazadas. Bernstein identifica otras dos: la interrupción de envíos de vehículos a toda la región y, por último pero no menos a tener en cuenta; el incremento del precio del combustible en la región, que reducirá las ventas de coches nuevos.
Un gran riesgo que ya ha previsto Toyota
“El mayor riesgo, con diferencia, es que una guerra prolongada siga haciendo subir los precios del petróleo y socavando la confianza en la economía mundial, haciendo caer las ventas de automóviles mucho más allá del Golfo”, señaló la consultora en su último informe.
Algo que el primer fabricante mundial, Toyota, ya ha tenido en cuenta. Y es que según publica el diario japonés Nikkei, Toyota ha respondido a la guerra en Irán reduciendo la producción en nada menos que 40.000 vehículos para “compensar posibles interrupciones logísticas” en los envíos a Oriente Medio.
Y trata de una idea muy acertada. No en vano, y según la información publicada por Bernstein, Toyota representa hasta el 17% de las ventas regionales en todo Oriente Medio, mientras que Hyundai acapara el 10 % y Chery, el dueño de OMODA y JAECOO, el 5 %.

