Luca de Meo, ex CEO de SEAT y CUPRA -que han logrado un récord histórico en 2025- dejó las marcas españolas en para convertirse en el CEO del Grupo Renault. Y, una vez a los mandos del gigante francés, realizó una gran apuesta por los coches eléctricos, que se concretó en la creación de la división Mobilize de movilidad compartida en 2021 -que llegó a lanzar el sucesor del Renault Twizy- y, a finales de 2022, de Ampere: su división o la empresa que agrupaba todo lo relacionado con los coches eléctricos.
Pero su legado en el Grupo Renault parece que va a desaparecer casi al completo muy pronto. Concretamente lo hará, tras un primer terremoto hace algunas semanas, el próximo 1 de julio. Y es que el actual CEO del Grupo Renault, François Provost, nombrado el pasado mes de julio ya tomó la decisión de echar el cierre a Mobilize hace apenas un mes… y, ahora, ha tomado la misma decisión respecto a la empresa Ampere. O casi.

¿Terremoto para los coches eléctricos de Renault? No parece tanto
Ha sido el periódico galo Les Echos quien ha publicado la noticia -refrendada más tarde por la agencia Reuters-, que el propio Provost comunicó a los sindicatos del Grupo francés en una carta. Y la decisión no parece tan mala, dado que incluso el sindicato de la Confederación Francesa de Administración y la Confederación General de Ejecutivos (CFE-CGC), que representa a los ingenieros del Grupo y otros trabajadores en Francia, declaró el miércoles que “simplificar la organización de Ampere era necesaria y esperada; a la vez que señalaba que la dirección de Renault “está adaptando la organización a la realidad actual”.
Efectivamente, la idea de Provost es simplificar la organización del Grupo. Tal y cómo ha publicado el periódico Le Figaro y recoge el portal Automóbile Prope, el CEO de Renault ya estableció el pasado 1 de septiembre un único responsable, Philippe Brunet, para la ingeniería de Renault y su empresa Ampere.
Además, el diario francés señala como uno de los factores de la decisión la complejidad administrativa que genera Ampere para Renault y pone como ejemplo el sistema de facturación propio entre ambas organizaciones, que supone una pérdida de tiempo y esfuerzo.

Los 11.000 trabajadores de la apuesta de Luca de Meo no serán despedidos
De igual forma, parece que los trabajadores de la empresa Ampere, unos 11.000 en todo el mundo, no verían peligrar su puesto. El propio Provost, en su carta a los sindicatos que se ha hecho pública, ya les indicaba no se espera que los empleados de Ampere sean despedidos, sino que se les buscara acomodo dentro de otros departamentos del grupo. Asimismo, Les Echos ha publicado que el personal de Ampere se verá involucrado en el plan de jubilación anticipada del Grupo Renault que la empresa anunció a finales del año pasado.
De cualquier forma, Ampere no desaparecerá por completo dentro del Grupo Renault. Según la información de Les Echos, el nombre ideado por Luca de Meo se mantendrá en dos departamentos: Ampere Energy, relacionado con baterías para coches eléctricos; y Ampere Software Technology, que emplea a especialistas en software. Ahora bien, estos dos departamentos pasarán a quedar integrados directamente en Renault, fuera de una segunda empresa que actúe como intermediaria.

