BYD parece tener una ansiedad desmedida. Los chinos se han propuesto ser el mayor fabricante de coches del mundo y pretenden hacerlo en un tiempo récord. En Shenzhen tienen muy claro cuáles son los siguientes pasos a dar. BYD quiere crecer más y más rápido en Europa, donde ya se ha situado como el mayor fabricante chino, por encima de MG. El próximo paso es aumentar la producción en el Viejo Continente y lejos de seguir con la estrategia actual, BYD parece desesperada por hacerse con una de las fábricas europeas de marcas como Stellantis, Volkswagen o Renault.
Hace ya unos meses la máxima responsable de BYD para la región europea, Stella Li, dejó bien claras las intenciones de la compañía. BYD está a la caza de un fabricante tradicional. Los chinos quieren comprar una marca europea como en su día ya hizo uno de sus máximos rivales; el Grupo Geely. El conglomerado posee compañías como Volvo, Polestar o Smart. Empresas muy aferradas a Europa que aportan ese prestigio local que BYD tanto ansía en lograr, aunque lo está haciendo por sus propios medios. El notable crecimiento de las ventas europeas no parece ser suficiente para los chinos.
Fábricas europeas para producir coches chinos

BYD no ha dejado piedra sin remover ni rama que tocar. Los teléfonos de Stella Li arden en la búsqueda de una víctima europea que les permita acelerar el ritmo en Europa. La primera fábrica de BYD en suelo continental, ubicada en Hungría, lleva más de un año de retraso y ha costado más de lo inicialmente esperado. En China están desesperados por la lentitud y la exagerada burocracia europea. BYD no volverá a cometer el mismo error dos veces. Tras suspender la fábrica de Turquía, la nueva estrategia es apoderarse, total o parcialmente, de alguna de las fábricas que las marcas europeas tienen en suelo continental, España y Francia parecen los mejores candidatos.
De esta forma, BYD tendría acceso prácticamente inmediato a una red fabril y logística con la que poder iniciar la producción en cuestión de meses y no años. Una breve actualización de las líneas de montaje y a trabajar. Chery ha hecho algo similar en Barcelona. El principal socio tecnológico de EBRO se esconde tras la compra de la vieja fábrica de Nissan en la Zona Franca. EBRO acaba de presentar una gran ampliación de la fábrica y es cuestión de tiempo, cuestión de meses, que Chery penetre en las instalaciones para iniciar la producción de coches para las firmas de OMODA y JAECOO. EBRO y Chery han abierto una vía que ninguna otra compañía había explorado en el pasado.
¿Por qué las prisas?

Teniendo en cuenta que las ventas de BYD en Europa crecen a ritmo de triple dígito, ¿qué razón hay para tanta prisa? Si echamos un vistazo a las ventas de BYD en el primer semestre del año queda clara la razón. Mientras que el mercado local -China- parece haber estabilizado su crecimiento tras una intensa batalla comercial que aún hoy sigue dejando su huella en los beneficios, Europa muestra una tasa de rentabilidad muy superior. Es decir, BYD gana más dinero por cada coche que vende en Europa que por cada unidad matriculada en China. Y eso teniendo en cuenta los costes del transporte y de los aranceles.
Acceder a una fábrica europea ya operativa eliminaría esos costes, permitiendo a BYD ganar aún más dinero a la vez que aumenta su presencia en el Viejo Continente. Ponerle el sello de Made in Europe a sus coches significaría un gran avance y la consolidación de los planes de la marca. Por el momento, BYD no parece haber encontrado a quien les venda una parte o la fábrica al completo. Los de Shenzhen se han puesto en contacto con gigantes como Volkswagen y Renault. La misma estrategia están siguiendo competidores chinos directos como XPeng, que ya produce en suelo europeo mediante una empresa terciaria como es Magna Steyr.
El doble rechazo de Renault

Si hace unas semanas BYD se puso en contacto con Volkswagen para hablar del futuro de la fábrica de Dresden, diversas fuentes aseguran que los chinos han intentado, por partida doble, negociar con Renault. Según el informe, el primer intento de BYD por adquirir una participación en Renault tuvo lugar hace aproximadamente dos años. Tras varias reuniones, se presentó una propuesta para convertirse en accionista de Renault. Sin embargo, bajo la dirección de Luca de Meo, Renault ya ha estrechado lazos con el Grupo Geely. Renault, Geely y Aramco colaboran en la empresa de motores de combustión interna Horse Powertrain.
La última ronda de conversaciones tuvo lugar en la temporada de otoño del año pasado. Una vez más, según citan las fuentes, BYD propuso a los franceses entrar en su accionariado y ofrecerles su tecnología. Es decir, BYD le ofreció a Renault acceso ilimitado a sus motores y plataformas y hacer una significativa transferencia a sus cuentas a cambio de la cesión de una fábrica donde poder iniciar la producción. Renault rechazó en ambas ocasiones la propuesta. Los franceses no quieren meter al lobo en el corral. El grupo, propietario de las marcas Renault, Dacia y Alpine, se rige por el principio de no formalizar este tipo de acuerdos en su mercado principal, el europeo.