Hubo un tiempo, antes de que los coches eléctricos estuvieran de moda, en el que el Grupo Volkswagen se aventuró a ser uno de los primeros del mercado en ofrecer no uno, si no tres modelos de cero emisiones baratos. Seat Mii, Volkswagen e-up! y Skoda Citigo fueron concebidos como urbanitas de precio asequible en un tiempo en el que no era lo habitual. Ahora que la tendencia ha cambiado, cabría esperar un regreso, pero en al menos dos de los tres casos, parece que será mejor esperar sentados.
Volkswagen ha sido la única que ha confirmado un modelo de ese corte basado en el prototipo ID. Every1, ya que, al contrario que el pasado, de su base no derivarán modelos mellizos de sus marcas hermanas. En el caso de Skoda, al ser preguntado por la posibilidad de lanzar un vehículo así, Martin Jahn, miembro de la junta directiva de la marca checa a cargo de ventas y marketing, comentaba a Auto Express: “No vemos una manera de producir un automóvil así de manera rentable, por lo que no tenemos planes inmediatos para un automóvil eléctrico más pequeño que el Epiq”.

No es rentable
Este mismo año se lanzará al mercado el Skoda Epiq, que va a ser el modelo eléctrico de acceso de la compañía, pero que, al contrario que el Citigo, no entra dentro del segmento A, si no que es un SUV pequeño. Aunque otros fabricantes si tienen propuestas para el mercado “supermini”, el sentir general es que la puerta de acceso razonable es a partir del B y el motivo es claro: “Una vez más el reto es la rentabilidad, ya que incluso con los coches eléctricos actuales es difícil obtener beneficios”.
Desde la pandemia, gran cantidad de marcas abandonaron el segmento urbano para dedicarse a coches de mayor tamaño, más caros y a los que se les podía exprimir una mayor rentabilidad. Eso incluso entre los vehículos con motores térmicos, pero es algo incluso más patente entre los EV. Jahn comenta: “Creo que es bien sabido que los coches eléctricos en general tienen una rentabilidad mucho menor que los coches con motor de combustión, y eso es cierto para el 99 % de los fabricantes de automóviles”.
Es algo que dentro del Grupo VAG tienen bastante claro, como demuestra el hecho de que estas declaraciones siguen la misma línea de las hechas por Kai Grünitz, miembro del consejo de administración de Volkswagen para desarrollo técnico, hace unos meses. Cuando se confirmó que del ID. Every1 solo derivaría una versión de producción con el logo de Volkswagen, explicó: “Cuando hay segmentos grandes como el de los supermini, es lo suficientemente grande como para tener quizás tres marcas. Pero si analizamos el mercado de coches urbanos, no es lo suficientemente grande como para tener tres marcas. Quizás lo cierto sea que no todas las marcas estarán en todos los segmentos. Así que hay una sola marca: Volkswagen. Mantendremos el mismo volumen que con up!, Mii y Citigo”.

Por un lado, se alude a que no hay mercado para tantos modelos, porque las ventas no tienen tanto volumen en el segmento. Por otro, se apuesta porque sea la marca madre la que sea la que tenga presencia, algo que podría explicarse porque si fuera un Skoda tendría que tener un precio demasiado bajo, en consonancia con la filosofía de la compañía; y no podría ser un Cupra porque no pegaría con el carácter deportivo de ésta.
Un nivel de acceso a la marca que ya está cubierto
Jahn explica que, por ahora, tienen escalón de acceso a su gama que está bien cubierto con otras alternativas: “Creemos que nuestra gama de motores de combustión A0 [Fabia, Kamiq y Scala] sigue siendo lo suficientemente buena y exitosa como para cubrir las necesidades de los clientes. En el futuro próximo, seguiremos adelante únicamente con Epiq y con los vehículos de combustión A0”.
Eso sí, no niega que en el futuro puedan incorporar una suerte de sucesor espiritual del Citigo a su gama: “Más adelante, cuando bajen los precios de las baterías, consideraremos esa posibilidad. Pero no por ahora”.
