Lucid Motors es reconocida por muchos como la mejor marca de coches eléctricos del mundo, no en vano fabrica la berlina eléctrica más eficiente, el Lucid Air; y a finales de 2024 puso a la venta un SUV eléctrico de lujo, el Lucid Gravity, un SUV que supera a todo un Lamborghini y que llegará a España este mismo año.
Pero eso no supone que no sea una marca singular. Su polémico ex CEO pasó de trabajar en Tesla y ser amigo de Elon Musk a convertirse en su enemigo íntimo. Además, y pese a ser una marca norteamericana, su principal inversor es Arabia Saudí, y cuenta con una fábrica de coches eléctricos en ese país. Además, ha sido la marca elegida por Uber como fabricante de sus futuros robotaxis.

Su CEO interino ha despedido a todo un departamento por un problema clave
Tras el jugoso autodespido de su ex CEO, Peter Rawlinson, Lucid Motors puso al frente de la empresa a Marc Winterhoff; con el cargo de CEO interino y con poder sobre cualquier departamento. Y este tampoco ha perdido el tiempo en criticar a las marcas chinas o a los coches híbridos.
Aun así, parte del problema para que Lucid no crezca en ventas son los fallos, tontos y no tan tontos, que sufren sus vehículos. Así, el Lucid Air ha sufrido este problema casi increíble y, también, una falta de equipamiento clave. Pero lo peor ha llegado desde el lanzamiento del Lucid Gravity.
Tras retrasos en las primeras entregas, los clientes de este SUV eléctrico de lujo rival del Tesla Model X han tenido pequeños problemas de software e incluso un inaudito problema de depreciación, pero un problema en concreto, que hacía que el coche no pudiera arrancar en determinadas ocasiones, ha costado la cabeza a -casi- todo el departamento de software.

El CEO interino de la mejor marca de coches eléctricos del mundo no ha tenido ningún reparo en reconocer, en una rueda de prensa que, por ese motivo, “básicamente” reemplacé a todo el equipo de software”, si bien señaló asimismo que “estamos trabajando en esto, y en realidad estamos muy cerca” [de solucionar el problema].
Ahora, falta ver si estos despidos supondrán demandas para la compañía. Y es que, los despidos del departamento de software se suman a las salidas de varios ejecutivos que han acabado en demandas contra la empresa.
Así ocurrió con la salida del ingeniero jefe Eric Bach, a quien la mejor marca de coches eléctricos despidió el pasado noviembre tras una década en su puesto. Bach respondió a su salida con una demanda por discriminación, más otra posterior alegando un “ambiente hostil de trabajo” e “insultos contra su nacionalidad alemana”.

